domingo, 29 de mayo de 2011

QUÉ ORGULLO TAN PATRIÓTICO

Por Alejandro Arcila Jiménez
Nunca antes había sentido vergüenza mientras sonaba el “himno Nacional de la República de Colombia” como la que sentí esta mañana, después de que un intendente de la  policía nacional -“intendente y no sargento” me dijo, corrigiéndome, que era este su rango y no el que yo había dicho- había dado por iniciadas las votaciones.

Eran las ocho de la mañana, yo nunca había fungido como jurado de votación, fui citado por la Registraduría Nacional hacía una semana y me pareció una experiencia interesante que debía tener en mi haber. Ese día madrugué un poco más que de costumbre y me dirigí a la mesa de votación en la que estaba destinado como jurado, hablé con los otros jurados de votación, algunos conocidos, firmamos los trescientos mil papeles que la Registraduría manda y esperamos a que se abrieran las urnas.

El intendente de la policía de cuyo nombre o apellido no quiero acordarme, comenzó a hablar muy duro, los murmullos cesaron y dijo algo como esto: “en nombre de la República de Colombia y la Registraduría Nacional, yo –como quiera que se llame- doy por iniciada esta jornada electoral, en la que se definirá el candidato del partido conservador a la gobernación de Antioquia, con las notas marciales del himno Nacional” (el himno comenzó a sonar muy suavecito) todos empezaron a cantar, yo lo canté también, pero muy bajito, para que nadie notara que lo estaba cantando, la verdad es que tenía una pena tremenda y no la pena del dolor, sino que cuando digo pena me refiero a esa otra sensación llamada vergüenza.

Antes, siempre había cantado con orgullo patrio el himno y lo había gritado a viva voz, como se debe gritar un himno para que sea sincero, pero esta vez la vergüenza no me dejaba cantar, si hubiera podido yo habría preferido decir que era gringo o australiano, pero ni la estatura, ni el color de piel me lo permitían, entonces mejor hubiera dicho que era de la india, pero no, todos se dieron cuenta que era colombiano y yo estaba muy apenado, mucho más que nunca.

Y el motivo de mi vergüenza sin precedentes conocidos, muy fácil, estaba tremendamente avergonzado por lo tontos que somos los colombianos o lo astutos que son quienes nos gobiernan, claro que no siempre parecen tan listos y otras veces se hacen los tontos con tal de pasar desapercibidos, mientras sonaba el himno esta mañana, mi vergüenza no era por otra cosa sino por lo “güevones” que somos y cuando digo somos incluyo desde la sirenita Ariel hasta JuanMa y todos los demás “representantes”; “nuestros” “representantes” –que pongo con comillas separadas ya que la expresión “nuestros representantes” me parece una contradicción de términos, como “inteligencia militar” – que permiten la alcahuetería de unas elecciones internas, de los partidos políticos, realizadas con los impuestos que pagamos todos nosotros.

No puedo creer que un partido político haga una consulta interna para definir el candidato a una próxima elección con el dinero de los colombianos, esto me molesta demasiado, y no sólo hablo por el partido conservador, hablo también de los demás partidos que en todo el país el día de hoy hicieron consultas y no tuvieron que dar un centavo, partidos políticos que hicieron de las urnas un ring de boxeo electoral y no tuvieron que aportar a nada a los setenta mil millones, o al menos eso me dijeron que habían valido las elecciones, o los doscientos mil que me dijo otra persona un poco más pesimista, la verdad a estas alturas de la vida ya no quiero saber cuánto valieron estas elecciones, no quiero verme con más rabia.

Al final de las notas musicales del himno nacional, miré para todos lados a ver si alguien se había dado cuenta que era de aquí, varios murmullos empezaron y desde que la pesadilla comenzó, por un momento no me sentí tan solo, sentí que casi todos los que estaban cerca también habían sentido vergüenza como la mía. Al final es normal tratar de ocultar la nacionalidad de uno, con tal de que de entrada no lo tachen de pendejo.

6 comentarios:

  1. andres felipe carreño agudelo29 de mayo de 2011 a las 13:24

    esto son consulatas pupolares o votaciones por que se me hace muy raro muyyyy raro que quien las inicie sea un policia ademas sea como sea es imposible imposible imposible imposible muy imposible demasiado imposible extremadamente imposible nunca nunca nunca nunca en la vida jamas faltara un representante del ministerio publico y uno de la fiscalia y tiene que estar el registrador si eso paso asi esta muy raro muy raro es decir muyyyyyyyy raro que todos los representates de control permitan que un intendente diga eso nunca y si fue asi ¿por que cantaron ? escribir esto no es accionarce encontra , no cantar si era la solucion es decir si la historia fuera que te secaron o te paos algo pro que no cantaste por no cantar por que enrealidad no debiste cantar entonces tendria peso esto es de cobardes si yo se lo que estan pensando claro como no es usted al que le paso y ni que me pase el himno de mi pais no lo insulta nadie sobre la faz se la tierra nadie nadie nadie y que corra sangre y me regañen y que hagan lo que les de la gana el himno no se lo pasa por las huevas nadie ningun ni el mas ni el menos asi vengan multas sanciones disiplinarias y la multa es cara repito muy cara pero prefiero eso que dejar la democracia por el piso ais em habran investigaciones y loq ue quieran mi himno me lo respetan y si nos tenemso que matar nos matamos

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  2. Esta paria que no escogí por mi voluntad sino que me a dieron hecha como usted la ha visto que es, como ha sido desde siempre, con este sentimiento de irrealidad, con este olor a mierda, con esta gente sin historia que no cree en nada mas que en la vida, esta es la patria que me impusieron sin preguntarme. -Gabriel Garcia Marquez El otoño del patriarca.

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  4. Claro que si, yo sentí una vergüenza infinita, aunque yo la verdad siento vergüenza cada día que me levanto en Colombia. Qué mala cosa ser jurado, una experiencia que realmente es prescindible. Y claro, totalmente de acuerdo en que hoy fuimos títeres de los partidos políticos. Definitivamente, Colombia es pasión, porque razón, no sé dónde esté...

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  6. En cambio a mi me encanta Colombia, un pais que a pesar de todo lo que ha sufrido sigue riendo y sigue soñando. Y vergüenza, si alguien tiene que sentir vergüenza, son ellos los que nos representan.

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