martes, 14 de junio de 2011

El MESÍAS

Por Andrés Álvarez Arboleda
La hipótesis sobre una tensión entre Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos, hasta hace pocos días enunciada como meras suposiciones de periodistas y columnistas, se ha venido confirmando por declaraciones que ambos personajes han venido dando a la opinión pública. Particularmente, en recientes entrevistas y trinos de Uribe se ha evidenciado una clara oposición a la forma de proceder del actual Gobierno; que el Gobierno Santos no sea la exacta continuación de la “era Uribe” ha generado gran descontento en el expresidente.

Ayer en Twitter, Uribe señalaba que la Ley de Víctimas es usada como una propaganda política por quienes desde el Gobierno dejaron crecer el terrorismo y que da reconocimiento político a los terroristas. Evidentemente, no le ha gustado la nueva manera de abordar el conflicto armado, reconociéndolo y con la intención de reparar a las víctimas sin diferenciar el agente que causó el daño; posición totalmente opuesta a la forma de operar durante los ocho años anteriores, llamando eufemísticamente “amenaza terrorista” a un conflicto armado evidente y mucho más complejo, privilegiando la solución militar de problemas con orígenes más sociales que bélicos, y legitimando en el discurso de la seguridad y el terrorismo todo el “programa” gubernamental.

Hubo un cambio en el discurso y en la estrategia. En el periodo de Santos se está replanteando el modelo excesivamente militarista de la Seguridad Democrática que permitió abusos por parte de la Fuerza Pública, y que sólo representó una medida que atacó el síntoma de la violencia en Colombia, pero no la enfermedad; un aumento en la violencia no es evidencia del vacío de la Seguridad Democrática, sino de su fracaso. No obstante, Uribe se empeña en defender su modelo para afrontar el conflicto y reclama que se cuide su “huevito” en el Gobierno Santos como si éste tuviera que responder ante él, y no ante el pueblo colombiano.

El temor de Uribe ante un cambio en el modelo de seguridad, ya había sido puesto en evidencia por Carlos Gaviria, cuando Uribe aún era presidente, al decir que “no encuentra en ninguno de los congresistas, en ninguno de los dirigentes  de las colectividades que lo apoyan, alguien que continúe la política de la Seguridad Democrática como él la entiende y como él la ha instrumentado en el país”.

Las críticas de Álvaro Uribe por no seguir fielmente su anterior estrategia de gobierno no sólo versa sobre la seguridad, muchas han sido sus críticas sobre temas como la inversión extranjera, la revaluación y la supuesta intención del actual Gobierno de “graduarlo de corrupto”. Pero el expresidente tendrá que entender que su periodo terminó, que es Juan Manuel Santos el Presidente de la República. Es hora de que Uribe entienda que no es el “Mesías” que salvó a Colombia, y que por el contrario tendrá que dar la cara por una gran cantidad de escándalos que afectaron gravemente a las bases democráticas del Estado Colombiano.

La democracia no se puede ver como un mero factor de legitimación de una forma de Gobierno, ni como decía Borges “un abuso de la estadística”. La democracia debe ser entendida como el ejercicio del poder emanado del pueblo, en provecho de cada uno de los individuos de ese pueblo, siendo la elección periódica de gobernantes y el cambio de Gobierno garantías para evitar los abusos de poder de una voluntad particular.

2 comentarios:

  1. Los periodistas, la población y ''El expresidente tendrá que entender que su periodo terminó, que es Juan Manuel Santos el Presidente de la República''. Lástima, que continúan hablando de la disputa y ahondando en los choques que se dan en twitter con la cantidad de temas que son de suma importancia. Al fin y al cabo, CHISMES POLÍTICOS, que poco tienen incidencia en la realidad.
    E incluyo, al artículo antes publicado en la crítica, por la forma que se le dio. Hubiera sido mucho más interesante que se desarrollara la tesis del cambio de discurso, o puntualmente, en la ley de víctimas.

    ResponderEliminar
  2. uribe deberia pedir asilo politico en otro pais antes de que sea jusgado por la cantidad de escandalos generados en su gobierno, nunca actuo como un presidente respetuso de la constitucion y las leyes que rigen este pais, sino como un capo viseral, rigido, cerrado y miope.
    su gobierno fue y seguira siendo una caja de sorpresas, de tapujos, y de acciones que trasgreden las normas y la etica.
    verguenza nacional

    ResponderEliminar