lunes, 18 de abril de 2011

EL ABORTO

Por Andrés Álvarez Arboleda
Por tocar las fibras más íntimas de las convicciones personales, temas como el aborto o la eutanasia se tornan bastante polémicos. Más aún cuando se discute sobre su permisión o prohibición en el plano normativo, pues las posiciones que se asumen, respondiendo a concepciones ideológicas, morales o religiosas, se hacen inconciliables.

La decisión de la Corte Constitucional de permitir el aborto en ciertos casos especiales (embarazo producto de violación, malformaciones del feto y grave peligro de la salud de la madre), emitida en la sentencia C-355 de 2006, no cayó muy bien entre algunos círculos conservadores y religiosos. Dicha inconformidad se ha manifestado en los últimos días con la recolección de firmas en las Iglesias, que junto al apoyo de algunos partidos políticos buscan promover un acto legislativo que reforme el artículo 11 de la Constitución para que el texto quede formulado de la siguiente manera: “El derecho a la vida es inviolable desde la fecundación hasta la muerte natural. No habrá pena de muerte”.

En mi opinión, dicha reforma a la Constitución no sería más que un retroceso en el campo jurídico, y una medida que vulneraría gravemente la esfera de libertad y de dignidad humana de la mujer. El hecho de prohibir el aborto en las circunstancias señaladas por la Corte Constitucional, podría llevar a la madre y su hijo a tener una calidad de vida precaria, en un entorno no propicio para el desarrollo de la persona, cuando no a la muerte de la madre. Además, la medida no hace una consideración sobre cuándo se puede hablar de vida humana propiamente dicha. Si se considera que una persona ha muerto cuando cesa la actividad cerebral, no se debe considerar que exista vida humana hasta que se presente actividad cerebral en el feto, lo cual ocurre alrededor de las 22 semanas de gestación (sólo hasta la semana 26 podrá sentir dolor). Sin embargo, en todo momento hay una afectación directa en la persona de la madre, cuya vida podría verse comprometida en algunas eventualidades.

Otro asunto que la iniciativa de acto legislativo ignora, es que la práctica del aborto en clínicas clandestinas, a las cuales las mujeres acceden debido a la prohibición del aborto en centros de salud legalmente constituidos, es uno de los factores en los que se ubica el mayor número de muertes de mujeres en periodo de gestación. Así, la reforma en vez de proteger la vida humana, la podría afectar.

Por lo anterior, no sólo pienso que el aborto no debería prohibirse absolutamente, sino que además debería extenderse su permisión en cualquier caso hasta la semana 22. Lo importante es que sea la madre quien pueda decidir libremente y según sus convicciones si aborta o continúa con su embarazo. Reconozco el gran valor y la válida justificación que hacen los grupos en contra del aborto, pero creo que esas concepciones no pueden pasar sobre la libertad de otras personas cuyas concepciones son diferentes.

5 comentarios:

  1. interesante un punto de vista cuyos parametros sobresalgan por encima de al desigualdad...pero si esa vida si deveria nacer? si una optunidad se le cirra a quien si necesita luchar y aprender en esta vida? y ademas si eso llegara a pasar las personas serian mas libres y un menos responsables ya que sin prohibicion, ellas lo harian como si fuera tan facil para el organismo y el ser asimilarlo...llega a un punto donde la madre puede verse en un callejon sin salida por un problema de salud irreversible.

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  2. Y que, anonimo? La madre podra informarse sobre lo efectos de sus actos, eso esta claro.
    Puede ser dañino en algunos sentidos y benefico en otros, pero no le compete al estado establecer prohibiciones de ese tipo, es responsabilidad del individuo. Las cirugias esteticas, cuando son muy abundantes, pueden tener efectos dañinos a largo plazo, sin embargo no se puede normativisar ese tipo de decisiones tan esenciales para la persona.

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  3. En cualquier caso, un aborto tiene implicaciones en la salud de la madre, es muy posible que después de éste, la mujer quede estéril. Por ello no creo que exista esa posibilidad de que el aborto se ejerza de manera constante en las mujeres. Por otro lado, la solución a la "irresponsabilidad" en términos de salud reproductiva no es prohibir el aborto, sino crear conciencia y promover la planificación y el uso de anticonceptivos.

    Para terminar, considero que el aborto debería permitirse también en los casos en los que no existen condiciones sociales y económicas para la crianza de un infante, para evitar así traer niños al mundo a sufrir.

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  4. Totalmente de acuerdo Andrés. La Corte se debería pronunciar también en ese sentido de la libertad de toda persona al permitir la eutanasia. Si una persona está cansada de sufrir por una enfermedad degenerativa y condiciones similares, lo más adecuado sería tener una eutanasia (buena muerte). ¿Qué mas dignidad humana que poder morir cuando las condiciones que siguen son de tal sufrimiento para la persona y para su entorno?

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  5. me parce los puntos de vista muy objetivos, con claridad y argumentos, pero tambien se tiene que entender que para un gran porcentaje de la poblacion colombia sus creencias son muy importantes, lo cual lleva a que esten de acuerdo con la religion, y es muy respetable. pienso que se deve llegar a un puto o acuerdo, en el cual los dos lados sean respetados.

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